Después que mi amigo había muerto, quise continuar probando mi experimento con más personas, así que publiqué en mi Facebook:
¿Quién quiere participar voluntariamente en mi experimento?
Al día siguiente, recibí en mi Facebook como 35 voluntarios, todos del curso 4to C, me pareció muy interesante, estas respuestas confirmaban la importancia y el éxito mi experimento.
Al llegar a la escuela, vi como todos estos estudiantes me esperaban afuera, al acercarme los vi tan entusiasmados.
Uno de ellos me cuestionó:
—¿En serio, sabes hipnotizar?
— Claro que sí. ¿Quién será el primero?
Ellos me trajeron a un varón, supuse que era un profesor, que desde mi punto de vista era un negro, medio calvo, suerte para los piojos que todavía le quedaban algunos pelos, así no perderían su cobija, sus ojos estaban dislocados, imposible saber en qué dirección estaba mirando, parecía una especie de vico, me confundía, no podía saber si me miraba los ojos ó mi entrepierna.
Tan desconcertado me sentía que terminé preguntando:
¿Qué le pasó?
—Ah, fue que Nazhly le tiró un libro que le golpeó la cabeza por la espalda. —dijo un estudiante, alto y negro con acento de Haitiano.
—Iro tu si eres chismoso. —dijo la Chica mas pequeña del grupo
Por la expresión de su palabra, hermosa por fuera y con el demonio por dentro, supuse de inmediato que se trataba de Nazhly.
Al ver que el moribundo negro y calvo, recostado en la silla, todavía seguía inconsciente, les dije a los estudiantes que pasaran.
Al ver al grupo, tuve la curiosidad de contarlos y noté que faltaba uno, revisando en mi Facebook, supe que faltaba alguien y les pregunte al grupo que donde estaba una joven de nombre Joisy.
Respondieron a una sola voz.
—Ella se quedó en su casa Cagándose de la risa, por el incidente que pasó con el varón que tiene sentado frente a usted. —dijo un joven alto, flaco de labios muy gruesos.
—Hermano mío, hipnotice a ese negro ya y de una vez. —dijo un rubio, alto, flaco, de tez muy blanca.
—Que quiere que le ordene que haga. —Pregunté.
—Yo quiero que ese hombre nos ponga cien a todos los estudiantes de 4to C. —me dijo una chica, parada en el centro de la multitud.
—Oye haga que ese negro, haga un recital con su uniforme de ballet, que parece pájaro... a ver si es verdad. —exclamó otro estudiante.
—Te pásate Iro. —dijo una chica por atrás, interrumpiendo al otro.
—Vamos, dímele que me compre cuarenta libras de proteína pa’ mi. —dijo un chamaquito, con dos lupas en los ojos, que no pude ver sus ojos tan pulgarcitos.
Pues eso era todo, lo hipnoticé, di las órdenes que habían pedido los estudiantes, todo fue un éxito durante un año.
El estudiante del acento haitiano, me dijo por facebook:
—Oye men, todo fue un éxito, pero durante los exámenes el profesor despertó dejo de funcionar el truco, se dio cuenta de todo lo que ah pasado y nos dijo con su frase favorita y la que más odiamos todos.
—Van a pasar por una pena muy profunda, así que prepárense.
—Mira men, todos sacamos los libros, e gritamos a nazhly:
—Tírale el libro en la cabeza…