Cuando harriet, vio a su madre se dio cuenta que había ido demasiado lejos. Venía caminando junto a Oscar Wades, quien se le pasó varios pasos al frente, para hablarle a la madre de Harriet, mientras ella continuaba atemorizada detrás de él.
—Señora, debo hablarle sobre nosotros, aunque su hija no quiera, ella tiene mucho miedo. —dijo Oscar
—No madre, no es nada. —se apresuró a exclamar Harriet
—Pues si no es nada, porque no se lo dices a Oscar. —dijo el padre de Harriet que apareció detrás de todos, a través de la oscuridad.
—Está bien, hablaré de todos modos, su hija y yo estuvimos… —sólo esto llegó a decir Oscar, antes de alguien le interrumpiera.
—No, no lo confiese por favor, no lo hagas aaaaaaa. —gritaba harriet, mientras se estremecía y revolvía sobre su cama.
—¿Que no confiese que, que rayos te pasa? Me vas a decir ahora misma. —dijo Jorge Waring, que estaba a su lado, despierto por los gritos de ella.
—No, todo fue una pesadilla.
Pero aunque nadie lo esperaba, de repente unos pasos, comenazaron a oírse que venían del otro lado de la puerta.
—Hola Harriet, debo decirle a Jorge Waring la verdad sobre nosotros. —dijo Oscar que apareció sigilosamente.
—Noooooooooooooooo por favor, tu estas muerto ahhhhhh.. —gritó Harriet al momento de despertarse.
—¿Quién está muerto? —preguntó el sacerdote, que le veía extrañado y asustado.
—No, nada todo fue una pesadilla. —respondió Harriet, feliz al saber que todo había sido un largo sueño.
—Ah bueno, pues arréglate para que vayas a la cocina por tu desayuno. —le dijo, mientras la ayudaba a levantarse.
—Está bien, Gracias, vot enseguida. —dijo Harriet, convencida de que lo peor ya había terminado.
Fin
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